El desparasitante que muchos buscan en México para protegerse del coronavirus

La ivermectina, un desparasitante usado en el campo veterinario e indicado en humanos para el tratamiento de condiciones específicas como la oncocercosis de los ríos, la sarna, los piojos y la rosácea, entre otras, se está agotando en los anaqueles de farmacias, luego de que estudios muy preliminares sugirieran su potencial uso para el covid-19. Pero no hay evidencia científica sólida sobre los supuestos beneficios y existe el riesgo de peligrosos efectos secundarios, advierte la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA por sus siglas en inglés).

La misma postura de la Organización Mundial de la Salud que, tras revisar los estudios disponibles, determinó que esas investigaciones tenían “un alto riesgo de sesgo, muy poca certeza de la evidencia” y que la poca que existe es “insuficiente” para establecer conclusiones sobre sus beneficios o daños.

Lo mismo suscriben otras agencias sanitarias en Europa y Colombia, por mencionar algunas.

Aun así, su popularidad aumenta como un ‘secreto a voces’ entre pacientes y algunos médicos con anécdotas sobre su supuesta eficacia, aunque la data científica existente hasta la fecha sea dudosa o extremadamente incipiente. El fármaco escasea en farmacias de México y muchos otros países.

Varios gobiernos latinoamericanos incluso lo han incorporado a sus lineamientos clínicos oficiales para tratar a pacientes con covid-19, aun cuando la Organización Panamericana de la Salud tuvo que emitir comunicado donde categóricamente lo desaconseja y advierte sobre su “incorrecto uso para el tratamiento del covid-19 sin evidencia científica sobre su eficacia o seguridad”.

En Bolivia, las autoridades de salud aprobaron la ivermectina para el tratamiento de pacientes con coronavirus bajo protocolo médico y consentimiento informado. “Pedimos a nuestros colegas médicos, que van a utilizar este producto, que lo hagan con consentimiento informado, el paciente con covid-19 debe conocer que se está utilizando en esta enfermedad un producto que está a prueba y conocer las reacciones adversas que le puede producir”, dijo el ministro de salud a principios de mayo.