El entrenador mexicanoamericano Tom Flores llega por fin al Salón de la Fama

Hizo falta algo más que dos trofeos de plata para que Tom Flores consiguiera un saco dorado.
También hizo falta una enorme paciencia.
Solo había que esperar.
Flores, el entrenador de los Raiders de voz suave que estuvo al frente de dos de las tres victorias del club en el Super Bowl, fue incluido en el Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, un broche de oro adecuado para una carrera que comenzó hace más de 60 años. Fue quarterback y uno de los 20 hombres que jugó los 10 años en la Liga de Futbol Americano.
Durante su discurso de investidura, alguien del público aplaudió cuando mencionó su ciudad natal de Sanger, en el centro de California, al este de Fresno.
“Oh, ¿hay gente de Sanger aquí?”, dijo, sonando genuinamente sorprendido. “Es un largo camino desde ahí. Si alguna vez intentas ir allá debo decirte que no es un lugar fácil para llegar”.
Luego, entre las risas de la multitud, el entrenador de 84 años bromeó: “Llevo mucho tiempo intentando llegar aquí”.
Aunque fue trasladado al escenario en una silla, Flores se puso de pie en el atril con sus propias fuerzas. Fue presentado en video por Carol Davis, viuda del antiguo propietario de los Raiders, Al Davis. Su hijo, el principal propietario de los Raiders, Mark Davis, presentó al entrenador en persona.
Hijo de inmigrantes mexicanos, Flores fue el primer entrenador latino de la NFL, el primero en ganar un Super Bowl, y luego – con los Seahawks de Seattle – el primero en ser gerente general y presidente del equipo.
Todo ello se ha recibido con… indiferencia.
“No era algo importante cuando empecé”, dijo Flores, que fue la primera persona en ganar Super Bowls como jugador, entrenador asistente y entrenador principal, una hazaña que más tarde igualó el miembro del Salón de la Fama, Mike Ditka. “Nunca pensé en ello. Jamás imaginé que me habían contratado por mi origen étnico. Me contrataron por lo que podía hacer en el campo como jugador y como entrenador. Todavía lo creo así”.

Mientras que sus compañeros de la Clase de 2021, Peyton Manning, Calvin Johnson y Charles Woodson, entraron en la primera votación, Flores tuvo un camino mucho más tortuoso. Logró entrar en su tercera ronda, para lo que requiere estar fuera de la liga durante al menos 25 años.
Algunas personas tienen un camino directo hacia la grandeza. La ruta de Flores fue tan serpenteante como la carrera de ida y vuelta de Marcus Allen en el Super Bowl contra Washington.
Su carrera profesional comenzó como uno de los 11 mariscales de campo en el campamento de entrenamiento en Santa Cruz para la temporada inaugural de los Raiders de Oakland.
“Éramos un grupo de jugadores que no teníamos un estadio en casa”, dijo. “La mayoría de los jugadores no tenían ni idea de dónde estaba Oakland. Tuve que decírselo. Jugábamos en San Francisco. Esa nueva liga nos dio a todos la oportunidad de jugar al futbol americano y continuar”.