Morderse las uñas es grave para la salud

Comersa las uñas es una manía que se desarrolla desde la infancia. Aunque la mayoría de nosotros ha pasado alguna vez por esa situación, solo algunos la mantienen a lo largo de los años.
Una de las características más probelmáticas es que se hace de manera inconsciente mientras miramos televisión, viajamos en metro o hacemos la fila del mercado.
Por eso se torna difícil dejar de comerse las uñas, aunque sepamos que es antiestético, nos duelan los dedos o dejemos de hacer otras actividades por quitarnos el último pedacito de uña.
Es necesario establecer cuál es el origen de esta manía.
La principal causa, según la investigación del Research Center of the University Institute of Mental Health de Montreal (Canadá) es la ansiedad. La mente encuentra una vía de escape para los problemas, las preocupaciones o los sentimientos negativos.
Los cuadros de angustia y de estrés suelen ser también otras de las razones para comerse las uñas. Con el paso del tiempo este hábito pasa a ser como un “tic nervioso”, incontrolable y cotidiano.
Para abandonar esta manía muchas mujeres tienen en cuenta la estética. En el caso de los hombres puede ser un poco más complicado, pero no imposible.
Puedes probar esmaltes con sabor amargo, vendarte las uñas o incluso “pagar” una multa poniendo monedas en un frasco cada vez que te descubras mordiéndote los dedos.
Sin embargo muchas veces necesitamos de otro tipo de “incentivos” para poder dejar un mal hábito -como ocurre también con fumar o beber alcohol’. Saber qué problemas ocasiona puede ayudarte.
El hecho de comerse las uñas afecta tanto su crecimiento como su estructura al generar microrroturas en las diferentes capas. Por eso crecen de forma desigual y no cubren toda la superficie del dedo.
¿Qué efecto tiene morderse las uñas?
Dentro de las consecuencias de tener este hábito podemos diferenciar dos grandes grupos: físicos y psicológicos o emocionales.
En cualquier caso, vale la pena tenerlos en cuenta si queremos dejar de comernos las uñas o si buscamos más razones para hacer el esfuerzo e intentarlo una vez más
Cuando la uña es mordida hasta lo más profundo tarda mucho en volver a crecer y, si lo hace, será de forma inadecuada. Esto, por ejemplo, provoca que los dedos no se vean bien y afecten la belleza de las manos.
Dolores
Al querer tomar algún objeto, abrir un envoltorio, usar herramientas, escribir en el ordenador o en el móvil el dolor es insoportable, ya que el simple contacto de los dedos con cualquier material nos paraliza.
Enfermedades bacterianas
Las uñas son un sitio “ideal” para que proliferen bacterias debido a que los dedos están constantemente manipulando objetos que pueden estar contaminados o sucios.
Entre las especies más “populares” que se desarrollan debajo de las uñas están la Salmonella y la E. Coli.
Cuando nos llevamos los dedos a la boca automáticamente estos microorganismos pasan a las mucosas y, desde allí, directos al interior de nuestro cuerpo, donde causan estragos.
Los dientes frontales son los que mayormente “se encargan” de morder las uñas. Esto aumenta el desgaste en sus bordes y aumenta la sensibilidad oral pues se pierde el esmalte que los recubre.
Como si fuera poco, nuestro hábito también puede provocar maloclusión dental (mal alineamiento) y problemas para masticar o incluso dormir.
Uno de los típicos hábitos de los que se comen las uñas es ocultar sus manos. Más allá de las cuestiones de la moda, lo cierto es que a nadie le gusta que le vean las uñas mordidas o partidas.
Entre las consecuencias psicológicas de esta manía encontramos vergüenza, baja autoestima, frustración y tristeza.
Eso ocasiona problemas sociales, sobre todo en las mujeres, quienes se avergüenzan por no seguir los cánones de belleza estipulados.
Aunque pueda sonar extraño, esta manía causa dolores en las cervicales y la mandíbula debido al esfuerzo que deben hacer los músculos para quitar los fragmentos de uña. Así lo afirma este estudio realizado por la Universidad de Los Andes (Chile).
Enfermedades infecciosas
Cuando te muerdes las uñas eres más vulnerable a sufrir una enfermedad llamada paroniquia, según afirma esta investigación de la Universidad Camilo José Cela de Madrid . Se trata de una infección en los dedos que provoca hinchazón, enrojecimiento y producción de pus.
Se desarrolla cuando ingresan bacterias en las fisuras o desgarros de la piel (que son más habituales por estar en contacto con la saliva).
Los hongos también pueden ser frecuentes cuando la carne de los dedos está “al aire libre” y sin la protección de la uña.