«La anorexia y la bulimia convirtieron mi cuerpo en un campo de batalla»

Nací en El Salvador. Mi papá vivía en Estados Unidos y nos visitaba a mi mamá y a mí en El Salvador. Cuando tenía 13 años finalmente nos reunimos con él en California, en un hogar cargado de violencia doméstica. Un año después, mis padres se separaron, haciendo más doloroso el choque cultural que yo acababa de experimentar.

Mi bulimia comenzó sin previo aviso cuando tenía 15 años. Era una niña rellenita. No había tenido especial afán por bajar de peso, pero me daba cuenta de que las niñas delgadas y blancas eran las más populares del colegio. Aunque no quería ser como ellas, sí notaba diferencia en el tratamiento: los chicos eran más delicados y atentos con ellas.

Ver artículo completo AQUÍ