Las inesperadas consecuencias físicas (además de psicológicas) que causa el bullying en el trabajo

En 2015, poco después de que Soma Ghosh, que ahora tiene 36 años, comenzara un nuevo trabajo como consejera de carreras profesionales, comenzó a sentir terror de tener que ir a su oficina.

Tenía un compañero que criticaba constantemente su trabajo, la culpaba de los errores de los demás y la humillaba en público.

Esta constante intimidación -o bullying en inglés- empezó a pasarle factura.

Ghosh empezó a tener síntomas de ansiedad y depresión, y su cuerpo reaccionó con insomnio, recurrentes resfriados y síntomas gripales.

Además en su axila apareció un bulto y tenía dolores en articulaciones como los dedos, manos y hombros provocados por la presión de trabajar durante largas horas sin descansar adecuadamente.

Los investigadores conocen desde hace tiempo los efectos negativos para la salud mental del acoso laboral.

Pero solo recientemente se han descubierto indicios de que este acoso también podría tener graves efectos sobre la salud física.

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