«Aquí nos vamos a morir»: muchos migrantes de nueva caravana disuelta no quieren regresar y prefieren morir en México

Tan solo 14 horas duró la caravana migrante que partió la madrugada del sábado desde Tapachula, Chiapas, con rumbo a la frontera entre México y Estados Unidos.

Entre 2,000 y 3,000 migrantes, en su mayoría haitianos y cubanos, salieron del Parque Miguel Hidalgo en Tapachula para llegar al municipio de Huehuetán. Varios quedaron rezagados de la caravana y fueron «rescatados» por los agentes migratorios mexicanos.

En Tuzantán 300 elementos de la Guardia Nacional colocaron un cerco sobre la carretera federal. Por más de 20 minutos un grupo de haitianos se colocó frente a la valla policiaca exigiendo continuar su camino hasta que fueron replegados y obligados a regresar custodiados por agentes policiacos.

El domingo, desde la Ciudad de México en la inauguración de un congreso sobre educación sexual, la secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, prometió atender a los migrantes mediante programas sociales, ofreció empleos, seguro social y documentos de identificación: “vamos a tratar que ellos se incorporen a todos nuestros programas de bienestar y vamos a procurar que ellos tengan la posibilidad de integrarse».

Ver artículo completo AQUÍ