«ESTAMOS ARRESTANDO A FAMILIAS FUGITIVAS», DICE DIRECTOR DE ICE

Más de 12,000 miembros de familias y menores no acompañados con órdenes finales de deportación fueron expulsados por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) durante el año fiscal 2019, según el último reporte de la agencia federal dado a conocer este miércoles.

«Ahora estamos arrestando a familias fugitivas», dijo en una rueda de prensa Matthew T. Albence, director encargado de ICE, al referirse a migrantes a los que un juez había emitido una orden de deportación final y no se habían ido del país. La hizo desde la oficina de Dallas, que cubre desde el norte de Texas a Oklahoma, donde ICE realizó el mayor número de detenciones de inmigrantes sin papeles.

El reporte muestra que para este año fiscal fueron deportados 6,351 menores no acompañados y 5,702 familias que habían estado previamente en custodia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) tras ser detenidos en la frontera con México. Albence recalcó que se trata de personas que ya habían defendido sus casos en cortes de inmigración, a quienes un juez ordenó el regreso a su país sin que obedecieran. La cifra representa un aumento en relación con el periodo 2018, cuando fueron removidos de Estados Unidos unos 5,571 menores y 2,711 familias.

Y el número es aún mayor que en 2017: representa 60% más familias y 43% más menores expulsados que hace dos años fiscales.

La cifra anunciada este miércoles no cae por sorpresa. En junio, el entonces director interino de la agencia, Mark Morgan, ya había advertido que intentarían expulsar del país a personas con órdenes finales de deportación, incluyendo a familias enteras. Todo en el marco de la política de ‘tolerancia cero’ puesta en marcha por el gobierno de Donald Trump y para desencantar a los centroamericanos que llegaron en cifras récord a Estados Unidos en 2019. Morgan consideró entonces a las unidades familiares como parte de la «crisis migratoria» en la frontera sur.