Fábricas y escuelas vacías e iglesias llenas: el miedo toma varias ciudades de Mississippi tras la redada masiva

El miércoles era el primer día de colegio para muchos estudiantes de Mississippi, pero para algunos de ellos la mayor sorpresa les esperaba al salir de la escuela cuando se enteraron de que sus padres habían sido detenidos por agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en un operativo que se extendió por varias fábricas de alimentos de la zona y en el que fueron arrestados 680 inmigrantes.

Las lágrimas de algunos de estos niños al ser recogidos por familiares, amigos o por funcionarios del estado ante la ausencia de sus padres dieron la vuelta al país y se convirtieron en un reflejo de las separaciones familiares, la consecuencia más cruel de una redada que impactó a muchos trabajadores arraigados en el estado y con hijos estadounidenses: «Gobierno por favor, actúe con el corazón. Deje en libertad a mis padres y a todos los demás. No dejen a los niños llorando», clamaba Magdalena Gómez Gregorio, de solo 11 años, ante las cámaras de televisión.

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