ICE cambia rumbo: se centrará en recién llegados y criminales

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se está preparando para emitir esta semana nuevas directrices que buscan frenar drásticamente las detenciones y deportaciones de inmigrantes, de acuerdo con memorandos internos y correos electrónicos obtenidos por el diario The Washington Post.

Las ordenes provisionales enviadas a altos funcionarios del ICE establecen que los agentes ya no deportarán a inmigrantes con delitos menores y se centrarán en casos que amenacen a la seguridad nacional, en aquellos que hayan cruzado recientemente la frontera, y en personas que estén cumpliendo condenas por delitos graves. 

Estas nuevas normas están a la espera de ser aprobadas por el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.

El presidente, Joe Biden, asumió la presidencia revirtiendo políticas migratorias de la Administración del expresidente Donald Trump. Ahora busca reorientar el ICE, pero funcionarios consultados por el citado diario opinan que estos cambios les quitarán discrecionalidad a los agentes y limitarán sus capacidades para deportar delincuentes.

“Han suprimido ICE sin abolirlo”, dijo un funcionario a The Washington Post bajo condición de anonimato, “el cambio es extremo, hemos pasado de aplicar plenamente nuestras leyes de inmigración a no aplicar nada”. Según un borrador de comunicado, los agentes que quieran detener a fugitivos fuera de las cárceles necesitarán la aprobación previa del director de la agencia en Washington justificando su decisión.