Policía halló a 26 inmigrantes secuestrados en una casa

A plena noche del jueves, la Policía de Houston recibió un reporte inusual: un hombre en calzoncillos gritaba en plena calle que había sido secuestrado. Cuando llegaron al lugar, al suroeste de la ciudad y apenas a minutos de distancia de una escuela primaria, hallaron a un grupo de personas retenidas en una casa. Todos estaban semidesnudos.
“El hombre dijo que 30 personas más eran retenidas como rehenes en la casa. Los oficiales entraron y rescataron aproximadamente a 25 hombres y una mujer”, escribió la Policía en su cuenta de Twitter.
“Los oficiales se dieron cuenta de que se trataba de una operación de tráfico humano”, agregan. Por eso debió entrar en la escena el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La Policía dijo que se trataba de migrantes mexicanos, hondureños, salvadoreños y cubanos que habían sido recogidos por sus captores en la fronteriza Brownsville y trasladados hasta este punto, a 347 millas de distancia.
Un testigo en la escena dijo a medios que había visto a una persona entrar y salir de la casa en distintas ocasiones: “Lo veo entrar en un camión gris. Parecía una persona normal, un tipo normal con ropa normal… nada en él me parecía peculiar”, contó Alexander Bernal.
Al final, tres personas fueron detenidas.
José Torres, teniente de la Policía de Houston, declaró que al verse delatados por el hombre que corrió en la calle, los captores se desvistieron y trataron de infiltrarse entre los secuestrados: “Lo que creo que hicieron los sospechosos fue desvestirse y esconderse entre las otras personas. Y entonces sacamos a los que parecían limpios, que aún tenían sus joyas, la mayoría de la gente estaba sucia y no tenía joyas puestas”.
Los rescatados fueron trasladados por las autoridades a una escuela cercana, donde las autoridades les dieron ropa, en algunos casos donada por vecinos de la zona.
En distintas ocasiones, la Patrulla Fronteriza ha reseñado la detención de camiones en puntos de control fronterizo o cercanos a ellos, en los que migrantes son traficados desde la frontera hacia distintas ciudades en Texas, Nuevo México o Arizona. En algunas ocasiones son retenidos en viviendas a la espera de que se realice el pago final a los coyotes y es entonces cuando son liberados.