Predicó la palabra de Cristo en Tepito, México, frente la Santa Muerte

Phillip Blair es un ciudadano estadounidense que encontró la fama de una manera peculiar hace algunos días y que ahora denunció amenazas de muerte en México. El hombre es el protagonista del video donde, en su rol de predicador, lanzó frases contra la Santa Muerte en el barrio de Tepito, en la capital mexicana.
“Ahora, en México se me busca para matarme, el fruto de esta religión no es bueno”, aseguró Blair en una entrevista concedida al diario El Universal de México. “Nos oponemos al fruto de la religión de la Santa Muerte. Amamos a todos y no estamos en contra de nadie”, aseguró.
El hombre, fundador y director de Torch of Christ Ministries, una organización comprometida “con la visión “con la visión de llevar la luz de Cristo a todos los lugares oscuros”, de acuerdo con su propia página web, fue duramente criticado la semana pasada por el video que publicó en su cuenta sobre su visita a Tepito.
“No necesitan a la Santa Muerte”, pregonó a todo pulmón justo frente a un altar dedicado a este culto en el barrio de Tepito, conocido por su tradición de venerar a esta figura. El hombre llevaba consigo una bocina y estaba acompañado de un traductor.
“Creo con toda mi alma que la única manera de la vida eterna es a través de Jesucristo… Ustedes no necesitan a la Santa Muerte”, proclamó. Sin embargo, las reacciones de los habitantes del llamado “Barrio Bravo” no se hicieron esperar.
“Discúlpame, aquí no”, le dice una mujer mayor al traductor. Las reacciones de los locales, que se vieron interpelados por las proclamas de Blair, aumentaron cuando el hombre no cesaba. Otras personas que se encontraban cerca también comenzaron a increparlo.
Incluso algunos lo empujaron para que se retirara y le mostraron la dirección por la cual hacerlo, sin permitirle irse por una calle diferente. Los insultos y los empujones se mantuvieron mientras Blair, impertérrito, continuó con sus declaraciones.
“Arrepiéntanse de sus pecados, Tepito”, exclamó, consiguiendo que los habitantes efectivamente lo obligaron a retirarse del lugar, rodeado de flores dedicadas a la Santa Muerte, uno de los cultos que ha ganado en fieles en las últimas décadas en México.
“Nuestro fin, al ir a Tepito, era compartir el amor de Jesús, sólo queremos que la gente conozca a Jesús”, aseguró a El Universal. “Tengo el arte de ir a lugares peligrosos a pregonar el Evangelio. Si alguien debe de ir, quiero ser yo, porque quiero que todos sepan de Jesús”, agregó.