Por qué los niños parecen estar constantemente con la nariz llena de mocos

Cuando empieza el frío, los niños suelen agarrarse un resfriado tras otro.

Seguramente habrás notado, sobre todo en los más pequeños, dos columnas pegajosas y amarillentas que cuelgan de sus diminutos orificios nasales.

¿Pero por qué se transforman en estas “máquinas de mocos” que parecen estar trabajando 24 horas al día?

El problema, le explica a la BBC la bioquímica Cerry Harrop, experta en vías respiratorias, es que “los niños entran en contacto con muchos otros niños”.

“Y como los virus están cambiando constantemente, sucede que mientras uno contrae una versión del virus que causa el resfriado común y tiene la nariz llena de mocos por unos días hasta que se le pasa, entra poco después en contacto con otro niño que tiene una versión del virus un tanto diferente (y se la contagia)”.

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