En República Dominicana, uno de los métodos más populares para preparar café es la greca, un utensilio que no solo forma parte de la rutina diaria de muchos hogares, sino que también despierta recuerdos y sensaciones apenas comienza a sonar en el fuego. Ese sonido característico suele anunciar, casi de inmediato, el aroma intenso de una de las bebidas más tradicionales del país.
Para lograr un buen café en greca, el barista Abel Hidalgo recomienda prestar atención al proceso desde el inicio. Durante su participación en el podcast Recaíto, de la Fundación Sabores Dominicanos, explicó que al colocar la greca en la estufa se puede usar agua caliente o fría, aunque lo más importante es que el agua permita una correcta extracción del café durante la preparación.
Entre sus recomendaciones, Hidalgo señala que el depósito de agua debe llenarse justo hasta la válvula de seguridad. Luego, el filtro se llena con café molido hasta el borde, evitando que se desborde o se compacte en exceso. Una vez lista, la greca debe colocarse sobre el fuego, preferiblemente a temperatura baja, para que el café suba de manera adecuada.
“Cuando el café suba, apágalo, y después de eso ya podrás disfrutar tu tacita de café”, explicó Hidalgo.
¿Cómo se debe lavar la greca?
Dentro de las dudas más comunes en República Dominicana y otros países latinoamericanos surge una pregunta frecuente: ¿es recomendable lavar la greca después de cada uso?
Según Abel Hidalgo, la greca nació en Italia y fue diseñada para ofrecer una forma más rápida y eficiente de preparar café. Con el paso del tiempo, se ha fabricado en distintos materiales, aunque muchos de ellos conservan una característica importante: el metal puede ser poroso.
Por esa razón, el especialista advierte que usar detergentes comunes podría no ser la mejor opción, ya que algunos materiales podrían absorber residuos químicos, afectando posteriormente el sabor del café.
Lo más recomendable, explica, es limpiar la greca con agua caliente, ya que esto ayuda a retirar la grasa y los aceites naturales que el café libera durante la preparación y que suelen adherirse a las paredes internas del utensilio.
Si no se dispone de agua caliente, otra alternativa válida es utilizar un desgrasante especial. En ese caso, se mezcla con agua templada, se deja actuar por unos minutos y luego se enjuaga bien con agua normal, sin mayores complicaciones.
En definitiva, la greca sigue siendo mucho más que un simple utensilio de cocina: es una pieza esencial en la cultura cafetera dominicana, capaz de unir tradición, sabor y costumbre en cada taza.



























